Soy tuya, con mi mayor convicción; soy tuya con toda la fuerza de mi corazón, que es tuyo. Y como cada pensamiento mío, es tuyo, soy tuya.
No sé y no me importa, no estoy seguro de si me tiene que importar o no, pero prefiero quedarme con la duda a escuchar una respuesta que no quiero escuchar. No me quiero arriesgar a arruinar todo otra vez, porque, así como puedo arreglar las cosas, las puedo arruinar. Tengo miedo de fallar, de volverme a equivocar. Creo que lo mejor es dejar todo como está. Callarme, no hablar con nadie. Respirar y mirar hacia adelante o hacia algún lado, que no sea atrás.