Soy tuya, con mi mayor convicción; soy tuya con toda la fuerza de mi corazón, que es tuyo. Y como cada pensamiento mío, es tuyo, soy tuya.
Nadie como tu para hacerme reír, nadie como tu sabe tanto de mi, nadie como tu es capaz de compartir mis penas, mis tristezas, mis ganas de vivir. Tienes ese don de dar tranquilidad, de saber escuchar, de envolverme en paz, tienes la virtud de hacerme olvidar el miedo que me da mirar la oscuridad...