Soy tuya, con mi mayor convicción; soy tuya con toda la fuerza de mi corazón, que es tuyo. Y como cada pensamiento mío, es tuyo, soy tuya.


Lo extraño. Desde sus ojos, hasta su ombligo. Desde sus cachetes, hasta sus “te amo’s” repentinos. Extraño su sonrisa característica,  y como me hace reír. Extraño molestarlo y llamarlo  “gordo fofo”.  Extraño verlo y a los 10 minutos de despedirlo, ya extrañarlo. Extraño verlo, besarlo, abrazarlo… Extraño sus bromas, su mirada, sus besos. Extraño que me diga que soy el amor de su vida. Extraño que me cuide cuando me enfermo, que me preste su abrigo mientras muere de frío.  Extraño acariciarle la panza, morderle los cachetes. Extraño que me haga cartas, que me acompañe a todos lados; que me brinde su amistad, su cariño, su felicidad, su amor y su vida. Extraño cada 21, de cada mes, donde somos más  felices que nunca. Lo extraño  a él, que es el amor de mi vida, mi farolito en la oscuridad, la luz de mis ojos, mi vida. Lo extraño  a él, casi más que nunca; y lo vi ayer.


By: Flor.