Soy tuya, con mi mayor convicción; soy tuya con toda la fuerza de mi corazón, que es tuyo. Y como cada pensamiento mío, es tuyo, soy tuya.
Porque yo no elegí vivir esta vida, yo no elegí enamorarme de ti, yo no elegí conocerte y quedarme atrapada en tus ojos; no, desde luego que no lo hice. Pero ya ves, esta es la vida que me ha tocado vivir y aunque haya veces que desearía cambiarla, créeme que hay 10 mil veces más, donde si pudiera, la elegiría una y otra vez.