Odio las prohibiciones, son inútiles: ''está prohibido utilizar el celular aquí'', ''prohibido comer allí'', ''prohibido pisar el césped'', ''prohibido si no tienes 18 años''... las cuales suponen ser "para nuestro propio beneficio", por eso están implantadas por la ley, para no generar problemas o disturbios en la sociedad. Pero entonces, deberían prohibir enamorarse, y reir, y llorar, y besar.. al fin y al cabo tienen más y peores consecuencias que cualquiera de algunos de los tantos impedimentos que nos imponen. Quizá es un riesgo que haya que correr, y yo lo elegí. Elegí la adrenalina de escaparme para verlo, elegí ver su sonrisa cada tarde y sus besos cada minuto, elegí elegirlo todos los días por el resto de mi vida y las consecuencias con las que tenga que afrontarme para que ello resulte; porque "si no arriesgas no ganas", y sí, es una difícil elección, pero la cosa es simple cuando ya no tienes nada que perder. Si no luchas, si no caes para después levantarte, si no confías, entonces lo único que te queda es vivir sin vida, y no es para nada recomendable.
Yo, sinceramente, prefiero llorar un millón de veces y vivir haciendo locuras, riendo, luchando, arriesgando al ganar sabiendo que puedo perder, rompiendo reglas, quebrando prohibiciones, a que estar atado a una vida sin emoción, donde todo sea "vivir al pie de la letra".
Yo, sinceramente, prefiero llorar un millón de veces y vivir haciendo locuras, riendo, luchando, arriesgando al ganar sabiendo que puedo perder, rompiendo reglas, quebrando prohibiciones, a que estar atado a una vida sin emoción, donde todo sea "vivir al pie de la letra".
By: Flor.