Soy tuya, con mi mayor convicción; soy tuya con toda la fuerza de mi corazón, que es tuyo. Y como cada pensamiento mío, es tuyo, soy tuya.


- Necesito una medicina.
- ¿Para qué?
- Para transformar las lágrimas en sonrisas.
- Sólo hay una medicina para eso, se llaman amigas, son incondicionales.