Soy tuya, con mi mayor convicción; soy tuya con toda la fuerza de mi corazón, que es tuyo. Y como cada pensamiento mío, es tuyo, soy tuya.
Con su pelo siempre suelto junto al viento, y unas mejillas mas frías que el invierno, junto coraje cerrando una valija y me dijo:
"Aquí esta la despedida".