Soy tuya, con mi mayor convicción; soy tuya con toda la fuerza de mi corazón, que es tuyo. Y como cada pensamiento mío, es tuyo, soy tuya.

Y advertí que el reloj no avanzaba, presumí que era un defecto mecánico. No entendí, que era por mí, que no pasaba el tiempo; porque siempre, siempre estoy pensando en ti. Es un derroche de masoquismo, pensar en ti, sin mí.