Soy tuya, con mi mayor convicción; soy tuya con toda la fuerza de mi corazón, que es tuyo. Y como cada pensamiento mío, es tuyo, soy tuya.
¿Sentiste alguna vez lo que es tener el corazón roto? ¿Sentiste a los asuntos pendientes volar hasta volverte muy loco? Si resulta que sí, si podrás entender lo que me pasa a mi esta noche; él no va a volver y la pena me empieza a crecer, adentro.